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Viernes, 19 de mayo de 2006

Las protagonistas de este caso en 1997 son dos hermanas gemelas que fueron confinadas por su padre impidi?ndolas cualquier contacto con el exterior, incluso con ?l mismo o su madre.

No se trata de un caso puro de ni?as salvajes pero s? un ejemplo de los muchos casos en que los ni?os son privados de libertad y relaci?n con otros individuos de su especie. Generalmente son los padres los responsables de tal aislamiento aunque en otras ocasiones es debido a diversas casualidades. Este fue el caso de Marcos Pantoja, quien qued? solo en Sierra Morena, a?os 60, entre cabras.

El padre de Zahra y Massoumeh aplicó de forma completamente desmedida la ley musulmana a la mujer iraní en la persona de sus hijas.


Las quería preservar hasta tal punto que las privó de todo contacto con otros niños teniendo además restringida la visita a la casa familiar. Se daba la triste circunstancia de que la madre era ciega.

Esta situación alarmó a los vecinos quienes avisaron a los servicios sociales iraníes.

Éstos pudieron comprobar el lamentable estado de las niñas, por lo que optaron por su liberación.

No se habían lavado en años. No hablaban, tan solo entre ellas mediante gruñidos o susurros y andaban a duras penas.


Esta situaci?n llam? la atenci?n de Samira Makhmalbaf, de 17 a?os e hija de un director de cine iran?.

Con la ayuda de su padre se desplaz? a la zona y consigui? que la propia familia Naderi protagonizase la pel?cula de esta historia.

Se llam? La Manzana.

Samira afirm? tras el rodaje que las hab?a visto evolucionar y aprender m?s que lo que mostraban tras los 10 a?os de cautiverio.

COMENTARIOS

Mi?rcoles, 24 de mayo de 2006

Por la madre de la tuka @ 21:34


S?lo con ver la sonrisa de esas ni?as, no pierdo la esperanza en la bondad interior del ser humano. Esa sonrisa no es fingida, se percibe, se siente verdadera. Esa sonrisa es un verdadero milagro tras haber sido privadas de lo m?s elemental para la buena salud del alma: el afecto, el amor y sobre todo el respeto a un ser humano.

Mi?rcoles, 24 de mayo de 2006

Por C.i.v.i.l.i.s @ 21:39


Efectivamente, parece que hay personas que bajo las m?s duras circunstancias mantienen la ingenuidad y no absorben la maldad que las ha rodeado.
Es toda una lecci?n. Gracias por hacerme ver ese aspecto de este caso.