Civiliblog

sábado, 17 de febrero de 2007

A primeros de mes aproveché mi muy limitado tiempo de ocio para visitar Fitur.
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Era la primera vez y tenía bastantes ganas, además de un alto interés en obtener información sobre algunos destinos.

P'allá que me fui. Lo primero que me llamó la atención, antes incluso de llegar a la feria, no fue ver a mucha gente con troles en el metro (es la misma línea que va a aeropuerto), sino que esa misma gente se bajaba en la parada de Campo de las Naciones, la de Fitur.

Luego comprendí el porqué de los troles. A la que pillabas 2 ó 3 catálogos empezabas a echarlos de menos.

Además, hay que tener en cuenta que somos españoles y eso marca mucho.

El español normal tiene ansia, sobretodo cuando se ofrece algo gratis, lo que sea pero gratis: folletos, posters, bolis, da igual, para el trole que va.

En la zona de destinos internacionales se mantenía la calma, pero amigo, en los pabellones nacionales...

Zumos exhóticosLa cosa empezó en el stand de Canarias en el que se ofrecía la degustación de varios zumos de exóticos ingredientes. Una larga cola pero qué más da. Era gratis.

Pronto emperaron los gritos entre un grupo de chavalas y un señor mayor acusándose mutuamente de falta de educación.

El que servía los zumos no perdía la sonrisa, él a lo suyo, todo un profesional.

Al poco, las marujas que guardaban cola justo detrás de mí salen corriendo en estampida.

Al mirar en la dirección de su carrera observo como una azafada del stand de al lado pone sobre el mostrador objetos de regalo.

Finalizado el pillaje, las marujas regresan a la cola para examinar el fruto de la rapiña.

No sabían lo que era. Que si unas viseras, que si unas plantillas. Total, que si una maruja es maruja es además cotilla y no puede resistirse al desconocimiento.

Así que una de ellas vuelve al mismo lugar y le pregunta a la azafata que para qué sirve aquello.

Pues nada, eran unas chanclas. Así que las marujas, ya completamente ufanas disfrutan de ellas.

En muchos expositores había recipientes con caramelos o bolígrafos. Era increíble ver cómo metían la mano y arrasaban con su contenido.

Yo rapiñé un poquito, sobretodo cuando vi que en el expositor de Requena no sólo había vino sino que también ofrecían embutido. Muy rico.

Tags: turismo, fitur

COMENTARIOS

domingo, 18 de febrero de 2007

Por la madre de la Tuka @ 9:30


Anda marujón, cuenta, cuenta lo que trajiste tú en bolsas (a falta de troley). A la Tuka le encantó el cubo de playa, con pala incluida, pero el resto de folletos (a excepción de uno), incluido el llavero con el cencerro de vaca, ni le encantó a la Tuka ni me encantó a mí, que me tocó recoger.

domingo, 18 de febrero de 2007

Por C.i.v.i.l.i.s @ 9:56


Pues a mí si me gustaron que para eso me peleé con las marujonas para conseguirlos.

A la Tuka le gustó el llavero cencerro. Pronto lo llenó de plastilina.

martes, 20 de febrero de 2007

Por merchegm @ 21:30


Este episodio que cuentas ya lo conocía por mi hermano, que trabaja en Madrid y tenía interés en conocer Fitur. Me contó, entre carcajadas, lo mismo que tú. lo de la rapiña, los troler llenos de cachivaches y papelotes.
¡Qué nos gusta que nos regalen, aunque sean cosas inservibles! Como el anuncio ese que no tiene a nadie que le regale el dichoso canal +...

Te recuerdo que lo de "maruja" es políticamente incorrecto y no me gustaría que nadie te tachara de machista.Guiño

Me alegro observar que has actualizado tu blog.
Un saludito.

domingo, 04 de marzo de 2007

Por C.i.v.i.l.i.s @ 12:43


Hola Merche.

Pues sí, no había caído en la cuenta de que el anuncio ese del plus o del movistar, no sé cuál, es perfectamente significativo de nuestro ansia por poseer.

Por otro lado, lamento el uso del término "maruja" para calificar determinados comportamientos. Mea culpa.

miércoles, 07 de marzo de 2007

Por swyx @ 11:51


A ver, el término "maruja" está recogido en todos los manuales y diccionarios de España y es perfectamente aplicable a toda mujer que pase de 40, vaya en grupo con más amigas, use rebeca en invierno y vaya andando por ahí -aparte de husmear y tal- cogida del brazo con su acompañante. Si además se llama María, pleno al 15.

Si ahora sustituyes fitur por cualquier evento donde regalen también bagatelas -o no, porque podría perfectamente regalarse sacos de estiércol- el efecto es el mismo: la marabunta marujil que se tira como hienas a por lo free.