Hace ya mucho tiempo que oí a mi
padre recitar los versos del
poeta "
adaptados" a la figura del
profesor.
Cuentan de un profesor que un día
tan pobre y mísero estaba,
que sólo se sustentaba
de los ceros que ponía.
¿Habrá otro, entre sí decía,
que suspenda más que yo?;
y cuando el rostro volvió
halló la respuesta, viendo
que otro iba suspendiendo
a los pocos que él aprobó. |  |
Su origen estuvo en una época en que el profesorado, con un
sueldo pírrico, necesitaba retener al mayor número de alumnos posible, pues vivía de ello.
Hoy empieza a pasar algo parecido en la
universidad española. El desinterés por los estudios, el éxito de la formación profesional, provoca un descenso importante entre las matriculaciones universitarias.
El efecto de esto en las universidades privadas es demoledor pero la pública también sufre estas consecuencias de una forma no menos dramática.
Por ejemplo, en la
facultad de física de la
Universidad de Valencia la falta de matriculados reduce la plantilla de profesores. Pero se da el caso que estos profesores son además,
investigadores. Por tanto, los jóvenes investigadores no pueden encontrar acomodo en la
universidad española, por lo que tienen que buscarse la vida en otros países.