Toro, en la ribera del
Duero, en la provincia de Zamora, es uno de los pueblos que más riqueza histórico-cultural atesora.
También alberga bodegas de buen vino y un embutido que por su aspecto y aroma haría dudar a más de uno de la fe del profeta.
Tampoco debe perderse uno la maravillosa vista del espolón, en el que se ve toda la vega del río y que os pongo aquí para vuestro deleite.
Volviendo al tema cultureta voy a centrar el este artículo en el
arte sacro. Dentro de poquito, el 12 de noviembre, termina la exposición "
Legados", que permite, a cambio de unos pocos euros, introducirnos en los muchos edificios religiosos y contemplar obras allí expuestas para la ocasión.
Como ejemplo de las joyas que podemos encontrar está este relieve en piedra policromada:
Aparte de los escudos de armas de las familias que financiaron la obra, la escena describe la
Concepción de María de una forma
original.
 | Esta originalidad no está en la forma de representar los rostros de los personajes, propia de un dibujante de El Jueves, sino en que la concepción no se realiza por el Espíritu Santo.
(Detalle de Dios en la parte superior izquierda) |
Partiendo del rostro de
Dios, mostrado arriba, surge una especie de
lengua de luz que llega hasta la cabeza de la
Virgen.
Si uno aguza la vista descubrirá que en esa lengua hay algo raro.
Efectivamente, en el detalle apliado de la derecha se aprecia que lo que Dios transmite a la Virgen es el propio niño Jesús.
Éste penetraría en la Virgen por el oído. Es sin duda, una original interpretación de la Concepción. |  |
Toro es un lugar realmente encantador y muy recomendable.