El viento empujó la enorme cantidad de cenizas emanadas hacia Pompeya que pronto quedó oscurecida completamente.
Herculano, pese a estar más cerca, se vio más "favorecida" por el viento permaneciendo con luz solar.
Muchos de los habitantes, sin conocimiento de lo que era una erupción volcánica, fueron a refugiarse en sus casas (la mayor parte de cadáveres se encontraron en el interior de las edificaciones).
Otros intentaron huir. De éstos algunos se salvaron, pero muchos murieron.
Las cenizas que les cubrieron y asfixiaron conservaron la postura del cuerpo y la expresión del rostro. |  |
Uno de los cuerpos más famosos encontrados es el que corresponde a una mujer embarazada:
No es la única que se encontró. En esta foto de 1868 puede verse a otra mujer con el volcán al fondo.
Otro cadáver "famoso" es el del niño en cuclillas. Se aprecia como el pobre chaval se refugió en algún rincón cubriéndose el rostro con las manos y así pereció.
Si bien es cierto que todas las imagenes anteriores constituyen fotos de escayolas y no de los cadáveres en sí, era frecuente que al inyectar la escayola en el hueco dejado por el cuerpo tras su descomposición, ésta recogiese algunos restos. El siguiente cuerpo presentaba algunas falanges, los dientes y parte del cráneo.
Y así hasta 1.800 moldes de escayola obtenidos hasta la fecha. Los últimos cuerpos no se obtienen con escayola sino con una especie de silicona.
Acabamos aquí esta segunda entrega. En la tercera y última hablaremos de la ciudad de Pompeya, de sus edificio y de sus ... lupanares. 19 ni más ni menos. La hora de los frescos y los falos llegará.