Las protagonistas de este caso en 1997 son dos hermanas gemelas que fueron confinadas por su padre impidiéndolas cualquier contacto con el exterior, incluso con él mismo o su madre.
No se trata de un caso puro de niñas salvajes pero sí un ejemplo de los muchos casos en que los niños son privados de libertad y relación con otros individuos de su especie. Generalmente son los padres los responsables de tal aislamiento aunque en otras ocasiones es debido a diversas casualidades. Este fue el caso de
Marcos Pantoja, quien quedó solo en Sierra Morena, años 60, entre cabras.
 |
El padre de Zahra y Massoumeh aplicó de forma completamente desmedida la ley musulmana a la mujer iraní en la persona de sus hijas.
Las quería preservar hasta tal punto que las privó de todo contacto con otros niños teniendo además restringida la visita a la casa familiar. Se daba la triste circunstancia de que la madre era ciega. |
Esta situación alarmó a los vecinos quienes avisaron a los servicios sociales iraníes. Éstos pudieron comprobar el lamentable estado de las niñas, por lo que optaron por su liberación. No se habían lavado en años. No hablaban, tan solo entre ellas mediante gruñidos o susurros y andaban a duras penas. | 
|
Esta situación llamó la atención de
Samira Makhmalbaf, de 17 años e hija de un director de cine iraní.
Con la ayuda de su padre se desplazó a la zona y consiguió que la propia familia
Naderi protagonizase la película de esta historia.
Se llamó
La Manzana.
Samira afirmó tras el rodaje que las había visto evolucionar y aprender más que lo que mostraban tras los 10 años de cautiverio.