Suele relacionarse el deja vu, esa extraña sensación de estar viviendo algo por segunda vez, con los sueños.
Sin embargo esto no es estrictamente así.
Pero antes de seguir iniciemos un pequeño experimento mental. Sin sentido...de momento.
Consiste en pulsar el botón verde. Aparecerá fugarmente una figura. Atentos porque solo vale hacerlo una vez (No hagáis trampa)
Sigamos. Durante el deja vú creemos que podemos anticiparnos a los acontecimientos, aunque en realidad, lo que hacemos es ir "recordando"... ¿algo ya vivido?
 |
Portada de un videojuego en el que un hombre sostiene una fotografía que representa exáctamente la misma escena que está viviendo.
Algo similar ocurre al enfrentar dos espejos. Se generan imágenes recursivas hata el infinito. |
Las respuestas que se nos ocurren son:
1- Ya hemos vivido realmente ese momento.
2- Hemos soñado este momento, es decir, hemos tenido un sueño premonitorio.
Ambas respuestas son terriblemente inquietantes.
La primera de las opciones es rechazada inmediatamente pues resulta difícil de creer pues existe imposibilidad material de que se produzca.
La segunda se puede ajustar más en tanto que es toda ella subjetiva.
La realidad es muy diferente, no se trata de nada de eso.
Tiene que ver con la forma en que nuestro cerebro trabaja. Es ahora cuando entra en escena el pequeño jueguecito del principio. Cojamos papel y un lápiz y dibujemos lo que hemos visto.
Me atrevo a decir que habéis intentado dibujar una circunferencia, es decir:
una línea cerrada cuyos puntos equidistan del centro, ¡Ja!¡Error!
La "circunferencia" que apare al pulsar el botón verde no es tal. Se parece, sí, pero no es una línea cerrada. Aparece "mordida" en su parte inferior derecha.
¿Qué ha ocurrido?¿Por la rapidez hemos sido incapaces de apreciar dicho detalle?
No, nada de eso. De hecho, alguno se habrá dado cuenta pues tendría toda la atención puesta en lo que saldría. De ordinario, este tipo de minucias nos pasan desapercibidas. Lo que ha ocurrido realmente es que nuestro cerebro se ha puesto a trabajar. Ha buscado en nuestro archivo de imágenes y conceptos aquellos que más se amolden a la figura observada. De ese modo es mucho más fácil abstraer y recordar lo visto.
Con el tiempo, el recuerdo real se sustituye por el "recordado". Es muy claro el ejemplo de testigos de diferentes fenómenos que cada día que pasa están más convencidos de lo que vieron. En realidad solo recuerdan los detalles que casan con su primera interpretación, olvidando rápidamente aquellos que débilmente sugerían una discrepancia. Esos fueron olvidados, no han ocurrido en la mente del testigo.
Pues bien, si lo anterior es correcto, el deja vú no es más que eso. Vivimos una situación similar en el pasado que el cerebro conceptualiza y que olvida dada la trivialidad de la situación o por el paso de tiempo.
Cuando nos encontramos en una situación similar el cerebro busca en su archivo hasta que encuentra la ficha medio borrada de la situación anterior. En la medida que está medio borrada está olvidada y por tanto, somos incapaces de recordar ese momento concreto anterior.
Pero la ficha todavía está, el cerebro la encuentra y trata de encajarla en la nueva situación generando la sensación de recuerdo.
Por desgracia, el deja vú no es nada del otro mundo, indica, simplemente, que nuestro cerebro funciona de la forma que tiene que hacerlo.